El Defensor del Pueblo de España destaca la limitación a la publicidad del juego

El Defensor del Pueblo valora «positivamente» la reforma del marco regulatorio de las comunicaciones comerciales de las actividades de juego, realizada por el Gobierno en 2020.

«Aunque no aborda la prohibición absoluta de su publicidad, cuyo estudio la Administración llegó a aceptar en su día, presenta, respecto a la situación jurídica anterior a su publicación, evidentes mejoras en la garantía de los derechos de los colectivos más sensibles a la problemática del juego», sostiene la institución en su Informe Anual relativo al ejercicio 2020 que ha presentado de forma telemática este jueves ante el Congreso y el Senado.

El informe de la institución, que dirige en funciones Francisco Fernández Marugán, detalla que «la proliferación en la Comunidad de Madrid, de establecimientos de apuestas, así como su proximidad, en muchos casos, a colegios y centros educativos dio lugar a la correspondiente investigación».

La regulación y «estricto» funcionamiento de los establecimientos de juego, «alejándolos en lo posible de los centros educativos», es, a juicio de esta institución, «un asunto de gran importancia, por cuanto afecta a los derechos de los menores de edad, susceptibles de especial protección, y a los de los jóvenes en situación de mayor vulnerabilidad ante las adicciones, lo que exige que los órganos administrativos competentes en la materia dispongan de la mayor información posible sobre la magnitud del problema».

El Defensor añade que en otra queja se trasladó también a la Comunidad de Madrid, la preocupación de una ciudadana con el funcionamiento, en numerosas cafeterías y bares, de tragaperras que entendía que, «dado el acceso normalizado a este tipo de establecimientos de menores de edad, a veces sin compañía de adultos, el cumplimiento de la prohibición de que ellos hagan uso de estas máquinas depende, en última instancia, del celo del titular del establecimiento en la comprobación de su edad».

Se señalaba también, como indica el Defensor, que «las luces, música y ruidos que producen estas máquinas, especialmente en el pago de premios, constituyen un poderoso reclamo de la atención de los menores, estímulo susceptible de ayudar al desarrollo de futuras conductas adictivas con relación al juego».

La respuesta del Gobierno regional dio cuenta de que en la Comunidad de Madrid existen 15.680 máquinas de este tipo instaladas en bares y establecimientos análogos, sin que, en los últimos tres años, se hayan producido denuncias ni abierto actas de infracción por su funcionamiento.